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    Kant y el juicio sintético a priori

    By admin | June 7, 2008

    IMMANUEL, KANT. Crítica de la Razón Pura. Madrid: Alfaguara 1985 EN: Filosofía moderna: materiales de enseñanza. Pepi Patrón, Rosemary Rizo-Patrón, Fidel Tubino. Lima: Fondo Editorial PUCP, 1992

    “No hay duda alguna”, comienza Kant, “de que todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia”, experiencia que, por su parte, supone un orden temporal, “pero, aunque todo nuestro conocimiento empiece con la experiencia, no por eso procede todo él de la experiencia”1. De esta forma, Kant presenta la distinción entre el conocimiento puro y el empírico en la Introducción a la Crítica de la Razón Pura, preguntándose por la existencia de un conocimiento independiente a la experiencia. Tal conocimiento vendría a ser a priori, mientras que el empírico, proveniente de fuentes de la experiencia, vendría a ser a posteriori2. La crítica kantiana al conocimiento especulativo de las premisas científicas y metafísicas de su época va a tener en Hume un interlocutor relevante, aquél que logra despertar a Kant del sueño dogmático, así como a la exposición de los límites de la razón pura y sus antinomías como objetivo principal de su Crítica logrando una síntesis particular entre el racionalismo y empirismo característicos de la modernidad. La imposibilidad de establecer leyes necesarias y universales para la ciencia, como Hume pretendía sustituyéndolas por asociaciones, será el punto central de la Crítica con el fín de encontrar la naturaleza del conocimiento científico verdadero, pues, la experiencia nunca otorga a sus juicios universalidad estricta, sino simplemente supuesta o comparativa inducción,3 siendo, por lo tanto, los juicios a priori los que designen criterios seguros de conocimiento verdadero.

    Un juicio a priori es aquél que, al ser pensado, es simultáneamente necesario4 mientras que el juicio a posteriori, requiere de la experiencia. Kant cuestiona a la ciencia -y a la metafísica- dogmática de su época que pretendía emprender la realización de su objeto de estudio sin analizar de antemano la capacidad o incapacidad de la razón para llevarla a cabo5. Por esta razón, determina tres tipos de juicios en los cuales intentará encontrar el juicio que permita universalidad y necesidad y posibiliten, por consiguiente, la ciencia. Los juicios sintéticos a posteriori son aquellos donde el predicado no está contenido en el sujeto, por lo tanto, extensivos al requerir de la experiencia. Reciben su nombre “sintéticos” al consistir en ser ’síntesis’ de conceptos empíricos que se añaden al sujeto. Los juicios a priori, por su parte, reciben el nombre de “analíticos” pues son explicativos e independientes a la experiencia; el predicado está contenido en el sujeto y detallan un concepto6. La ciencia debe contener un tercer tipo de juicios a los que Kant denomina “juicios sintéticos a priori”, independientes de la experiencia (como los axiomas geométricos), por lo tanto, el predicado no está contenido en el sujeto pero une dos conceptos al margen de aquella. “El objetivo final de nuestro conocimiento especulativo a priori” dice Kant, “se basa por entero en semejantes principios sintéticos o extensivos7”.

    La ciencia natural (física) así como la metafísica deben contener juicios sintéticos a priori que conllevan necesidad y universalidad, imposible de tomarse en la experiencia8, que incrementen la manera continuada del conocer. El carácter a priori de la ciencia, por lo tanto, requiere necesidad y no asociación; el conocimiento científico y la metafísica tomaban un objeto incognoscible como hecho empírico sin ver en la razón la facultad de proporcionar los principios del conocimiento a priori que le indique posibilidad o no al estudio de dicho objeto, pues no era evidenciable a posteriori. Y aquí radica la principal refutación de Kant a la ciencia y el discurso metafísico de su época: el conocimiento trascendental debe encargarse de nuestro modo de conocer los objetos en cuanto que tal modo ha de ser posible a priori9, limitar a la razón de su extravío al tomar a lo especulativo como empírico e identificar en los juicios sintéticos a priori el verdadero criterio de universalidad y necesidad de todo conocimiento general.

     

    1Kant: 167-168

    2Ibídem

    3Ibid.

    4Ibid.

    5Cf. Kant: 169

    6Cf. Kant: 170-171

    7Kant: 171

    8Ibidem

    9Cf. Kant: 174

    Topics: Transnochadas metafísicas |

    2 Responses to “Kant y el juicio sintético a priori”

    1. juan Says:
      July 9th, 2008 at 12:39 pm

      muy bueno este juicio me gustaria obtener la influencia de la vida de kant con los jovenes

      gracias

      exelente esate juicio

    2. admin Says:
      July 20th, 2008 at 8:37 pm

      No creo Kant haya valorado el juicio sintético al ser una facultad a priori, es, en sentido general. Y la influencia de la vida de Kant para los jóvenes, no creo sea muy recomendable el carácter pietista y estricto frente a la ligereza juvenil.

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