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Argumento del Tercer Hombre
By admin | August 19, 2008
En el Parménides de Platón, arriba esbozado, se ha expuesto ya la tesis del Third-Man Argument. Sobre este punto, quisiera explicar ahora a qué problemática responde, cuales son las objeciones que encierra y cómo Platón intenta resolverlo. Como sabemos, Platón ha aceptado que el Mundo de las Ideas guarda referencia independiente de nuestra posibilidad de conocerlo. Las cosas sensibles, sujetas a generación y corrupción (móviles), deben participar de una Forma inmóvil, eterna y pura, la definición de Ser de Parménides. Pero la separación de la esencia de un objeto de sí mismo guarda dificultades sobre cómo es la relación de participación, que obliga a Platón a replantear su propia teoria.
Tomando por premisa que lo Largo es la Forma, y las cosas largas participan de ella, imaginemos que existan muchas cosas largas, naturalmente, para tal multiplicidad habrá una forma de “lo Largo”. Cada forma de “lo Largo” es lo largo en sí, autopredicándose. Pero ninguna forma participa de sí misma (de lo contrario, necesitaría una Forma de la cual derivarse). Más aun, si las cosas largas tienen por su cuenta individual ciertos atributos X, habrá una Forma de “lo Largo con el atributo x, y, z”. Éstas participarían de una tercera Forma que, 1) o bien permita que las cosas largas lo sean (y así evitarse la regresión infinita), 2) o bien una tercera Forma de lo “Largo de lo Largo” (similar a la primera alternativa, pues sería lo Largo al margen de lo Largo con atributos específicos), y así ad infinitum. Pero, ¿qué sucede si un objeto largo es circular mientras otro no lo es? Una sola forma (de lo “Largo”) debería ser y no ser circular, contradiciéndose. Exigiría la constitución de una tercera Forma, y así sucesivamente. Pero la Forma es Una, no varias y parte de ser “Uno”, es no poder ser “varios”.
Antes de continuar, supongamos que una cosa participa de múltiples Formas. De esta manera, no habría problema alguno pues por una parte está la Forma de lo Largo y por otra, la de lo Circular. Pero, ¿cómo se explica la relación entre una cosa larga y circular y otra que no lo sea? Habría una Forma de “Relación”, que relacione ambas cosas, pues guardan "lo Largo" como común, pero de ser así ¿cómo se explica la relación de la relación? Surje, por lo tanto, otra aporía a partir de separar la esencia de la cosa, objeción que ni Sócrates ni Aristóteles logran responder en el diálogo.
La clara objeción es la imposibilidad de las definiciones de Ser o Forma que anteriormente ha expuesto. No puede ser Uno si lo “Largo x”, por definición, no puede ser lo “Largo z”. Ambos, que suponen ser Formas, exigen una tercera, sea “Largo 1”, imposible pues las Formas son enteras y únicas, no pudiendo haber más que una Forma de “lo Largo”. A su vez, esta jerarquía de Formas seguiría repitiéndose, que tampoco es posible ya que las Formas son puras (no pueden derivarse de otra).
Platón sugiere, pero no propone, una Forma Suprema que regule la posibilidad de lo Largo para ser largo. Probablemente sea el Bien, aquella instancia pre-lógica más allá del Ser y del No Ser que de inteligibilidad tanto a las Formas de Ser como a nuestra facultad cognoscitiva. Aristóteles, por su parte, empleará el TMA para aducir que lo “Largo” es un en sí (substancia primera) pero que permanece y está dentro de las cosas largas. La esencia, de esta manera, regresa al depositante que supone ser un ente que es.Pero la importancia capital de esta refutación es, indudablemente, el avance en Platón hacia una reflexión personal sobre su propio sistema pero también, por su parte, el punto de partida de Aristóteles, su alumno, para rechazarlo.
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